Una vez localizado el ejemplar es trasladado a nuestro zulo con nocturnidad y alevosia para su desguace.
Así dejamos espacio para meter la sierra de metal y cortar los clavos que los unen.
Hacemos lo mismo con el del centro.
Y con el del otro extremo.
Ya tenemos la primera tabla, entera y limpiamente separada del resto.
Repetimos la operación y sacamos todas las tablas.
El dicho de ``un clavo saca otro clavo´´ se aplica aquí a la perfección.
Lo veis? ya asoma el
Los vamos sacando y obtenemos unos
La finalidad de estas tablas es obtener esto:
Por que me e propuesto hacer espadas de madera para todos los crios de la tropa, mas de veinte















































